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En un mercado movido, principalmente, por reemplazos, se espera que entre el año que viene y 2017 haya un nuevo despegue que impulse las búsquedas. Las negociaciones entre el candidato y la empresa están cada vez más dilatadas.  Por Ana FalboEl mercado de búsquedas ejecutivas en la Argentina se podría comparar con un carrusel en movimiento, afirma Gustavo Wurzel, socio director de Backer Wurzel & Partners. Si bien gira y hay altos ejecutivos bajando y subiendo del mismo, la cantidad de caballitos y autitos permanece prácticamente igual, argumenta. “A nivel general, no se están creando posiciones nuevas en lo que es gerencia senior y dirección, sino que las búsquedas están, principalmente, enfocadas en reemplazos”, explica.A pesar de ser un año electoral, el carrusel gira, mostrando un mercado activo, dice Eduardo Suárez Battán, socio fundador de Suárez Battán & Asociados, aunque reconoce que 2015 había comenzado con más fuerza debido al optimismo general que había generado en el empresariado la idea de un cambio de gobierno para fines del año. Sin embargo, “a medida que pasaba 2015, las empresas empezaron a pensar que el año del despegue será 2017”, asegura.
Cristina Bomchil, fundadora y directora de Valuar, coincide en que la demanda de ejecutivos sufrió una “lentificación” a partir de la incertidumbre del año electoral y una economía que “no pasa por su mejor momento”, provocando demoras en las decisiones de las empresas para incorporar ejecutivos. Pero, a su vez, observa que, como ocurre en épocas de turbulencia en las que se requieren cambios de timón en la alta dirección de las compañías, el movimiento se mantuvo.
De esta forma, se está ante la presencia de dos tipos de empresas. Por un lado, están aquellas con una actitud más de espera -que son la mayoría-, que se enfocan en realizar cambios puntuales por estructura o bien por performance. Y, por el otro, están las que tienen “menos aversión al riesgo y prevén un horizonte de crecimiento”, que están solicitando búsquedas específicas y realizando incorporaciones de profesionales clave para el desarrollo de su negocio, describe Ezequiel Palacios, socio director de Glue Consulting.

Para María Olivieri, manager de PageGroup, una de cada cuatro empresas pertenece al segundo grupo. “Estas compañías están buscando posiciones nuevas, sobre todo en áreas técnicas, en vistas a sus buenas expectativas hacia el futuro. Al ver que sus competidores directos están revisando sus procesos internos, entonces ellos también comienzan a hacerlo en pos de crecer, innovar y mejorar”, indica.
En tanto, Suárez Battán identifica que las empresas más activas en la búsqueda de ejecutivos son las de capital nacional, a diferencia de las corporaciones internacionales, que están más “haciendo la plancha” y esperando a ver qué sucede políticamente. “Las empresas de capital nacional saben que seguirán operando en el país y tienen más confianza de que habrá otro ciclo de crecimiento”, agrega.
Por su parte, Wurzel entiende que, de manera excepcional, la tendencia a crear nuevas posiciones se da en Gas y Petróleo, a partir del desarrollo de los combustibles no convencionales, y en las empresas de Internet que tienen foco regional. Más allá de estas, el socio considera que el contexto macro del país no está permitiendo el ingreso de nuevas empresas o inversiones relevantes en nuevos negocios.

Cautela para todos

En el caso de Olivieri, si bien sus expectativas sobre el movimiento del mercado para este año fueron superadas por la realidad, admite que las compañías, antes de salir a contratar, se toman su tiempo para pensar y decidir. “Están muy cautelosas y esto hace que se demoren los procesos y que los candidatos se impacienten”, comenta. Sin embargo, la incertidumbre sobre lo que ocurrirá una vez que asuma el nuevo presidente afecta tanto a organizaciones como a candidatos. “Ambas partes lo piensan bien y se evalúan mutuamente mucho más que en otros momentos”, explica la manager.
En el caso de los ejecutivos, elementos como el proyecto profesional, el plan de carrera y la cultura de la empresa comienzan a pesar más a la hora de definirse. Esto ocurre porque, en un contexto inflacionario como el actual, los márgenes de negociación de un salario no son suficientes y entonces otros aspectos cobran protagonismo para tentar al ejecutivo.
“El desafío más grande en lo que va del año es la inflación. Provoca solapamiento laboral, presiona a las empresas a ofrecer beneficios para compensar el salario total y estar a la altura de la competencia, y las impulsa a presentar sus propuestas profesionales de forma tentadora para justificar un cambio laboral por parte del candidato”, detalla Olivieri.
Por otro lado, el hecho de que muchos profesionales busquen proyectos interesantes, que vayan más allá de mantener el status quo, hace que aumente el atractivo de las empresas de capital local, que en muchos sectores están ganando cuota de mercado, enfatiza Wurzel. No obstante, esta alternativa no es para todos. El socio advierte que, a diferencia de otros países de la región, en la Argentina existe una brecha grande entre las prácticas de negocio de las multinacionales y las organizaciones locales, que tiene como consecuencia una tasa muy alta de fracaso de ejecutivos con experiencia en multinacionales que se pasan a compañías de capital nacional.

¿Qué buscan las empresas?

Lo que impulsa al carrusel a seguir girando es la idea de que todos aquellos ejecutivos que no tienen experiencia en algún tema o en la coyuntura actual requieren ser reemplazados, dice Suárez Battán. De esta forma, las áreas de las empresas que mayor demanda presentaron durante 2015 fueron Finanzas, Comercial, Recursos Humanos y Relaciones Institucionales.
En el caso de Finanzas, Palacios señala que, en los últimos seis meses, las búsquedas ejecutivas se correspondieron, principalmente, para posiciones de CFO, senior manager de Impuestos y senior manager de Finanzas. El perfil de CFO que Suárez Battán define como el más buscado es aquel que puede asegurar el cash flow en un entorno más recesivo, de baja rentabilidad y con alta inflación.
De todos modos, no todas las posiciones del director de Finanzas cumplen con las mismas funciones y objetivos, alerta Wurzel, dado que la situación política económica del país presenta diferentes desafíos para este profesional según el tipo de empresa en la que trabaje. “No es lo mismo si debe manejar financiamiento local en un mercado seco de préstamos y con un gobierno que aspira los pocos recursos disponibles, que si debe manejar un exceso de caja porque no se permite actualmente el envío de dividendos al extranjero en forma directa”, argumenta el director de Backer Wurzel & Partners.
Con niveles de demanda similares al área de Finanzas se encontraron las búsquedas para Marketing y Comercial, lo que muestra cómo las empresas se preparan y focalizan en vender, priorizando la captación de talentos y generación de nuevas posiciones. “Se buscan directores Comerciales capaces de hacer crecer una empresa enfrentando un mercado de baja demanda, y directores de Marketing con más experiencia en marketing online y redes sociales”, resume Suárez Battán. Por su parte, Wurzel entiende que tener personas idóneas liderando Compras se ha vuelto muy relevante frente a la necesidad de importar productos, a partir de las restricciones actuales impuestas por el gobierno.
Los profesionales de RR.HH. también han mantenido el interés del mercado durante este año como consecuencia de las fuertes presiones y negociaciones paritarias en un contexto de alta inflación. “Los perfiles más buscados son los gerentes de RR.HH. con gran manejo gremial frente a la alta conflictividad sindical que aún persiste”, manifiesta Bomchil. Por otro lado, el área también requiere perfiles que sepan liderar los procesos soft, así como el desarrollo y potencial de sus empleados, agrega Wurzel.
Otras de las posiciones más buscadas con alta exposición hacia afuera de la compañía, especialmente en relación a entes del gobierno, embajadas y cámaras, son los cargos ejecutivos en Relaciones Institucionales y Legales. “Por la creciente regulación a las que están sometidas las empresas, se necesitan profesionales especializados en manejo de crisis y lobbying, que consiste en el relacionamiento con las diferentes autoridades del país en defensa de los intereses de las empresas, y la representación ante cámaras y otros stakeholders de la comunidad”, señala Bomchil.
Wurzel denomina al mercado ejecutivo para las posiciones de Relaciones Institucionales como muy “variopinto”, dado que los cargos son ocupados por perfiles diferentes. “Hay gente que viene de Legales, otros que son exempleados del gobierno, hay personas que siempre trabajaron en el área de comunicaciones, otros son lobbistas. No es homogéneo el mercado en términos de perfiles”, describe.
En cuanto a los sectores con más movimiento en el último trimestre, Juan Manuel Cueto, managing partner de Wall Chase, reconoce que fueron los de Consumo Masivo, Pharma, Retail y el Financiero, entre otros. “Los dos primeros se llevaron el 38,4 por ciento de la demanda del trimestre pasado”, detalla.
Sin embargo, Olivieri afirma que, desde PageGroup, ya no distinguen las demandas según industrias porque sostienen que dentro de cada sector hay muchas compañías a las que les va bien y otras a las que les va mal. “Entonces, la demanda, en general, viene de todas las industrias por igual”, explica.

Los perfiles más valorados

En un contexto como actual, lo que las empresas valoran de los candidatos son su flexibilidad, su capacidad de adaptación al cambio y, sobre todo, que tengan una visión integral del negocio que les permita generar sinergia entre las distintas áreas para alcanzar los resultados deseados, explica Palacios. “Además, se torna fundamental que tengan los conocimientos específicos y técnicos necesarios para desempeñar sus funciones, al tiempo que sepan y entiendan cómo funciona la industria y qué variables pueden impactar de manera positiva o negativa sobre la gestión”, agrega.
En el caso de las compañías de tecnología, uno de los perfiles más buscados son aquellos con MBA, dado que presuponen que dicho profesional no solo cuenta con una formación superior, sino además tiene una gran capacidad de innovación. Asimismo, candidatos con este nivel académico también son codiciados en otros tipos de empresas. “Si bien los MBA realizados en prestigiosas universidades del exterior tienen la prioridad, también cuentan los que se cursan en la Argentina”, comenta Bomchil.
Por otro lado, de acuerdo con Wurzel, existe una revalorización de los ejecutivos mayores a los 50 y 55 años de edad para posiciones que requieren experiencia y capacidad de gestión bajo altos niveles de estrés. “En los últimos meses, he presentado varios candidatos muy senior con más de 60 años para posiciones que solicitan gestionar temas complejos en el corto plazo”, ejemplifica el socio, quien observó esta tendencia fuertemente en industrias como la de Petróleo y Gas, que necesitan mucho contenido de experiencia que solo se obtiene con años de ejercer en el rol.
Si bien muchas de las búsquedas, en general, siguen muy enfocadas en la situación de corto plazo, sin dar aparentes señales de estar adelantándose a las expectativas de un nuevo gobierno, porque aún no se sabe bien qué hará el próximo presidente, Palacios se anima a decir que a futuro es probable que se demanden profesionales especializados en M&A, con conocimiento y experiencia en fusiones, adquisiciones y salidas a la bolsa.
Además, con un tono más optimista, el director de Glue Consulting también cree que un cambio político-económico positivo impulsará el requerimiento de ejecutivos especializados en el desarrollo de nuevos negocios, sobre todo en industrias como el Agro, Infraestructura y Energía.

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